Mostrando entradas con la etiqueta Ecosistemas. Mostrar todas las entradas
    Mostrando entradas con la etiqueta Ecosistemas. Mostrar todas las entradas

    jueves, 20 de agosto de 2009

    Plantas destructivas invaden islas

    Un total de 383 especies de plantas invasoras están asaltando y amenazando la biodiversidad de hasta 30 grupos de islas oceánicas del Atlántico, el mar Caribe, el Pacifico y el Océano Índico occidental. Así lo afirmaron científicos de la Universidad de Hawai en Honolulu (EEUU).
    Estas plantas son extremadamente destructivas, al no ser autóctonas ya que en estos momentos casi el 50 por ciento del hábitat de una de estas islas ya esta invadida.

    Según los investigadores si esta situación continua creciendo al mismo ritmo, entre 500 y 800 plantas de este tipo se convertirán pronto en maleza.

    El botánico, Christoph Kueffer, señaló que hizo un estudio a 30 grupos de islas para observar los efectos de la invasión y encontró que en Hawai hay 10.000 nuevas especies no autóctonas, que la convierte en una de las más afectadas, otras también perjudicadas son la isla Reunión en el océano Índico y las islas Canarias en el Atlántico.

    Los científicos intentan descubrir cual de todo el conjunto de los tipos de maleza es más perjudicial para la biodiversidad, de esta manera inventen recursos para evitar su desarrollo masivo.

    jueves, 13 de agosto de 2009

    300 ranas de ojos rojos fueron salvadas por la policía de Nicaragua

    Fueron decomisadas por las autoridades nicaragüenses 300 ranas de ojos rojos, en momentos que eran trasladadas en un ómnibus de forma ilegal con destino a Managua.
    Francisco Jerónimo Morales, quien fue atrapado por la policía cuando realizaba el ilegal traslado de estos animales será procesado por el delito de tráfico ilícito de especies.

    El nombre científico de esta exótica especie es Agalychnis callidryas y fueron sustraídas de la zona de Chacocente, en la costa del Pacífico, declarada Refugio de Vida Silvestre.
    A 80 dólares cada uno son vendidos estos exóticos animales en Europa y Estados Unidos, pero su venta en el extranjero tiene que contar con autorización del Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES).
    Las ranas decomisadas serán devueltas a su habitad natural el Refugio de Vida Silvestre, para su cuidado.

    miércoles, 12 de agosto de 2009

    El bisonte europeo, otro animal en peligro de extinción

    En el bosque de Bialowieza, reserva que se encuentra en la frontera de Polonia y Bielorrusia, viven actualmente las dos manadas que quedan en toda Europa del bisonte europeo, conllevando a que este animal se encuentre en grave peligro de extinción.

    El bisonte europeo es el manigero más grande del continente europeo, mide dos metros de alto y tres metros de largo, su peso es de 900 kilogramos.
    En muchas partes de Europa está especie fue protegida, ya que para varias monarquías era un deber cuidarlas; estas costumbres fueron dejadas de lado después del siglo XX donde se produjo la primera guerra mundial, pues los cazadores furtivos perseguían a estos animales por su carne y su piel.
    En 1920, se recuperaron 54 ejemplares de este animal, que principalmente habían quedado en zoológicos, de los cuales solo cuatro eran machos.

    Actualmente los conservacionistas han comprobado que los descendientes vivos que quedan del bisonte europeo provienen de un único macho, siendo un grave problema pues el 90% de los genes los han heredado de solo dos ejemplares.

    Según los especialistas no hay mucho que puedan hacer por este animal, ya que no pueden enriquecer la genética de nuevas crías porque no tienen material para hacerlo, pues toda la información genética procede de los mismos ejemplares.

    Aun falta analizar el otro rebaño para verificar si tienen diferencias genéticas, si así fuera puede ser una posibilidad para mejorara la especie y garantizar su supervivencia.

    lunes, 20 de abril de 2009

    La gestión de ecosistemas, una salida para los pobres

    Al sur de Níger, uno de lo países más pobres de la Tierra (ocupa el puesto 174 de los 177 países en el 'ranking' de Desarrollo Humano) está teniendo lugar una auténtica revolución verde. En los últimos años, gracias a programas de reforestación de sus bosques y técnicas para la regeneración del terreno con una agricultura adaptada a su clima semi-desértico, se han logrado reverdecer cinco millones de hectáreas de cultivos.

    El hambre sigue siendo cotidiana al término de la estación seca, pero muchas familias han salido adelante gracias a una gestión comunitaria de sus ecosistemas que está ayudando a frenar el deterioro medioambiental y a generar recursos.

    El caso de Níger es solo uno de los numerosos ejemplos que se recogen en el informe 'Recursos Mundiales, las raíces de la resiliencia', un análisis realizado por expertos del Instituto de Recursos Mundiales, varios organismos de Naciones Unidas, el Banco Mundial y, en el caso de España, la Fundación Biodiversidad.

    El informe parte de una realidad incuestionable: la pobreza suele ir unida al deterioro ambiental en amplias zonas del planeta. Cuando esa degradación es insostenible, las familias emigran a las ciudades, pero, aún así, un 75% de los pobres siguen viviendo en zonas rurales, aunque el planeta sea cada vez más urbano.

    Son numerosos los estudios recientes que hablan de la necesidad de volver al campo, pero proporcionando apoyos para la gestión de los recursos naturales, tras décadas de abandono. Primero, por las potencias colonizadoras que, pensando en su beneficio, propagaron los monocultivos de especies foráneas que, a la larga, han generado numerosos problemas en zonas con lluvias escasas o torrenciales.

    Segundo, por el olvido en el que cayó el campo en las políticas de desarrollo; y tercero, porque la población no deja de aumentar, a medida que el calentamiento global aumenta los problemas de productividad agrícola o la sobre explotación colapsa la vida en los mares.
    Tres premisas

    Frente a este panorama, el Instituto de Recursos Mundiales propone la creación de cooperativas y empresas locales basadas en la naturaleza que permitan obtener ingresos de los ecosistemas sin causarles deterioro.

    Para ello, los expertos consideran fundamental que se den tres premisas: que la población local sea propietaria de sus recursos, de forma que el grupo adquiera el compromiso de una iniciativa conjunta; que se capacite a todos implicados en una gestión adecuada de esos recursos naturales, de forma que todos sean responsables de los resultados y los beneficios se distribuyan de forma equitativa; y, por último, que se creen redes de apoyo y comerciales que faciliten el acceso a los mercados y a la información de estas empresas rurales, que tradicionalmente han permanecido aisladas y, por tanto, ajenas a la evolución de los mercados.

    "Como mínimo el grupo ha de aprender a gestionar el recurso producir y comercializar su producto y organizar su proceso de toma de decisiones para mantener a los miembros del grupos alineados e implicados en la empresa", señala el informe.

    Numerosos son los ejemplos que se mencionan. Entre otros, una cooperativa rural de Zambia que produce 250 toneladas de miel orgánica y cera de abejas;la gestión sostenible de los manglares de Pred Nai (en Tailandia), que ha permitido recuperar las poblaciones de marisco, después de que se destrozaran 44.000 hectáreas de manglares por una explotación intensiva de las gambas; o la cooperativa nicaragüense que ha logrado aunar el ecoturismo con la plantación sostenible de café, generando a cada agricultor hasta 2.500 dólares al año por su producción.
    Proyectos 'estrella'

    De todos los ellos, los más llamativos son los casos de Níger, Bangladesh y la selva de Guatemala.
    El caso de la sabana de Níger, ya mencionado, nos traslada a un país donde el 60% de sus habitantes vive con menos de un euro diario y donde el 80% del territorio es desierto, un Sáhara que cada año engulle 1,5 millones de hectáreas en todo el sahel africano. Pero hace unos años, los agricultores decidieron cambiar su estrategia de limpieza de los campos para cultivar y comenzar a regenerar una sabana, que había perdido su vegetación, con nuevos árboles y arbustos. Además, se volvieron a utilizar cultivos autóctonos, bien adaptados a la escasez de lluvias, y se inició la reforma en la propiedad de la tierra.

    "Los niños de Níger siguen padeciendo desnutrición, pero la regeneración forestal gestionada por los agricultores, con apoyo de ONG y donantes internacionales, es hoy una herramienta importante para mejorar la productividad de los pequeños agricultores pobres", señalan los expertos del Instituto.

    Otra iniciativa exitosa en la que se ha desarrollado en los humedales de Hail Haor, en Bangladesh, un lugar donde hace sólo ocho años era imposible llenar una red de pescado y donde los derechos para hacerlo estaban en manos de unos pocos terratenientes. La situación cambió cuando se logró que las organizaciones comunitarias pudieran arrendar los cauces de agua y poder crear santuarios en los humedales.
    Para paliar los efectos de las restricciones en la pesca, las familias pobres reciben microcréditos para crear nuevas empresas. En sólo siete años, esta estrategia logró que los humedales se recuperaran y las capturas aumentaran un 140% y los ingresos familiares hasta un 33%.
    Bosques de El Petén

    El tercer proyecto estrella es que el tiene lugar en El Petén, al norte de Guatemala, una región con 33.000 kilómetros cuadrados de selva tropical en el que la deforestación se había convertido en una seria amenaza. Solución: crear empresas comunitarias de silvicultura para la gestión de productos forestales certificados. Sólo en un año, las concesiones generaron 4,75 millones de dólares en ventas de madera y 150.000 dólares en venta de hojas de palma.

    «Nuestra tesis es que los ingresos procedentes de los ecosistemas gestionados de forma sostenible pueden actuar como trampolín para dar el poder económico a los pobres, pero eso sólo sucederá cuando sus hogares sean capaces de gestionar los beneficios de su buena administración de los ecosistemas», señala Kemal Dervis, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), uno de los organismos participantes en el documento, que se puede conseguir en la web Buenos Días Planeta.